preloader
Top
SALIR A PASEAR CON O SIN CORREA - Somos amantes de los animales.
fade
1625
post-template-default,single,single-post,postid-1625,single-format-standard,eltd-core-1.1.2,flow-ver-1.4,eltd-smooth-scroll,eltd-smooth-page-transitions,ajax,eltd-blog-installed,page-template-blog-standard,eltd-header-standard,eltd-fixed-on-scroll,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-menu-item-first-level-bg-color,eltd-dropdown-default,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive
perro paseando con correa

SALIR A PASEAR CON O SIN CORREA

La correa es algo que provoca una reacción casi de Pavlov en los perros, que apenas la escuchan y la emoción se desborda de sus pequeños y peludos cuerpos. Además de ser un augurio de que se avecina un buen rato de paseo, funciona de protección para nuestro perro, otros perros y otras personas.

 

Hay perros sumamente inteligentes y educados que entienden una gran cantidad de órdenes (el equivalente a un PhD, en perros, básicamente) y que sus dueños les tienen una total confianza.

 

El problema es que al final son animales, y aunque sean los Stephen Hawking caninos, de un momento a otro pueden seguir su instinto: perseguir a otro animal, un carro, una persona o lo que sea y no sólo se van a poner en riesgo ellos mismos, sino que además pondrán en peligro a los demás.

 

 

 

perros paseando con correa

 

 

Por ejemplo, vamos a pintarles un escenario:

 

 

Perro sin correa: Llega por iniciativa propia con el perro con correa.

 

Perro con correa: La tiene porque no se lleva particularmente bien con otros perros. Al interactuar con alguien con quien no está a gusto empieza a ladrar.

 

Perro sin correa: Por muy educado, por instinto es probable que reaccione con otros ladridos o se acerque aún más.

 

Perro sin correa y perro con correa: No terminaría de la mejor manera para ninguno de los dos.

 

Y lo triste de la situación es que aún cuando el dueño del perro con correa tratara de evitar otros perros y al final sólo actuara en defensa propia al ser “enfrentado” por otro perro, él sería quien al final se consideraría culpable en esta situación, lo cual termina siendo un poco injusto.

 

 

perro paseando con correa

 

 

Entendemos que hay una sensación de ser elegante y cool al traer a nuestro perro paseando sin correa, pero al final de cuentas es irresponsable y peligroso para todas las partes involucradas, aunque sonemos como las tías de las páginas de animales.

 

 

Todos hemos escuchado el “no hace nada”, “es amistoso” o “tranquilo, no pasa nada”, pero la verdad es que las ventajas de llevar a un perro con correa supera por mucho a los riesgos que conlleva traerlo sin una.

 

 

 

perro paseando con correa

 

 

Si creen que una caminata con correa no es lo mismo, les dejamos nuestra nota de Cómo tener el paseo perfecto y verán que puede ser igual o más enriquecedor que hacerlo sin correa.