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RAZONES POR LAS QUE SOMOS FANS DEL AJOLOTE - Somos amantes de los animales.
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AJOLOTE SONRIENDO

RAZONES POR LAS QUE SOMOS FANS DEL AJOLOTE

México tiene muchísimas cosas para compartir con el mundo, por ejemplo: el mariachi, el mole, la sonrisa del Chicharito y el ajolote.

 

Uno de esos tiene una sonrisa que hasta cura el cáncer y derrite corazones, y no, no es el Chicharito.

 

Créditos: YouTube / David Gómez 

 

El ajolote se ha estado ganando los corazones de México y el mundo en los últimos años gracias a su popularidad en internet, pero es que es difícil que no nos caiga bien si todo el tiempo parece que está sonriendo. Pero en realidad el ajolote tiene muchas cosas más por las cuales debe ser conocido y cuidado, hoy nosotros se las compartimos:

 

Empecemos por lo básico. Los ajolotes son anfibios endémicos del Valle de México. Tienen 4 patas y 3 branquias de cada lado de la cabeza y llega a medir hasta 30 cm. Lo malo de vivir únicamente en una zona tan específica y urbana, es que ya es muy difícil encontrarlos en su hábitat natural.

 

El ajolote cuenta con una característica llamada neotenia, que quiere decir que mantiene los rasgos de cuando era una larva, como su cola y las branquias, lo que hace que se vea como un renacuajo en grandote. Esto, según Cecilia Vanegas, investigadora del departamento de Ecología y Recursos Naturales de la UNAM, es porque el ajolote nunca se vio necesitado de salir del agua, por lo que no perdió estas características.

 

Generalmente son color café, pero en cautiverio adoptan colores albinos o rosados.

 

En la época del imperio Azteca, eran considerados reencarnación del hermano de Quetzalcóatl. Uno era una serpiente emplumada, el hermano era una salamandra que sonríe, interesante.

 

Una de las cosas por las que es más conocido el ajolote es porque tienen la capacidad de regenerar miembros de su cuerpo cuando los pierde. Es el Piccoro de los animales, básicamente. Puede regenerar sus patas, cola, células cardiacas y hasta neuronas.

 

Roger Bartra, un antropólogo, sociólogo y académico mexicano, se inspiró en él para crear dos libros: La jaula de la melancolía y Axolotiada. Vida y mito de un anfibio mexicano. En el primero compara la idiosincrasia del mexicano con el ajolote.

 

Podría decirse que los ajolotes son como usuario de Tinder, ya que no se les conoce mucha interacción entre otros individuos más que para el apareamiento.

 

Tristemente desde el 2006 se les considera en peligro de extinción, cuando había solamente 100 especimenes por km2, hasta llegar al punto de ser tan sólo 3 por km2 en 2014.

 

Una ventaja y desventaja evolutiva que tiene es que puede respirar por sus branquias, boca, pulmones y hasta por la piel. Por lo que no es tan ventaja, es que los contaminantes también pueden entrar por todas estas vías.

 

Este antiguo dios azteca de eterna juventud y cuerpo casi indestructible es un tesoro mexicano que debe ser cuidado, por lo que no debes de comprarlo si lo ves en mercados o tiendas de mascotas. Tienen necesidades muy específicas para su supervivencia y no podemos ser los responsables de que cada vez haya menos.